A Carmencita no le gusta celebrar su cumple, pero bien que se comió la torta solita y nos envió por email la foto de agradecimiento al siguiente día para provocarnos envidia dulcera. Ya no tiene un móvil para que la llamen mientras está de vacaciones (la llamé por su cumple pensando que iba a colgarme antes de terminar de decir “Feliz Cumpleaños” pero... el móvil lo había dejado en su oficina y Fabiolita me contó que estaba incomunicada y que no había mandado torta para sus "hij@s" en Saga Falabella del Centro de Lima), ahora usa el MSN para chatear, tiene su laptop y una cuenta en Facebook para publicar todas las fotos que no le dejan poner en su revista. Claro! Tiene una revista en la que publica sus fotos de las actividades en las que participa, y alguna vez publicó una foto de nuestro equipo de trabajo y otra foto de mi cumpleaños del 2008 con mi gran torta de chocolate! Por cierto, el año pasado recibí la misma riquísima torta retratada en una foto ¡O_o!
A pesar de que no le gusta celebrar su cumple, ella no vacila en ser partícipe de la celebración de los cumpleaños de sus "hij@s" o ser parte de toda actividad que busque mejorar el clima laboral, no duda en usar spray de serpentina líquida para ponerle color a los uniformes de trabajo (tal como le pasó a Rafael y a Jeannina) al ritmo del "Japi Bersdei" más desafinado que se entone en ese momento. Hace poco fue parte de la celebración por el "Día del Orgullo" (nada que ver con el día del orgullo gay) y no dudó en armar sus 200 banderitas de cañita de plástico y papel de lustre verde. No contenta con ello recitó una décima de autor desconocido para arrancar una sonrisa a los presentes a ritmo de cajón peruano.
Si ella fuera candidata a la alcaldía su símbolo sin dudas sería "el pito", porque simboliza la alegría y el buen estado de ánimo, llama a la atención de los demás cuando se les quiere comunicar alguna idea, y advierte del peligro (así dice ella). Carmencita no conoce imposibles, para ella todo es solucionable “en este instante!” y no después, excepto las odiosas tareas del recordado Siebel (un sistema de gestión de solicitudes) en el que supongo debe tener aún algunas banderitas de color rojo que no tardará en mandar como regalo a Jeannina o Fabiolita en los próximos días.
Para terminar, solo quiero reiterar mi aprecio a “Camincha” por su don de servicio a los demás, por su gran sentido del humor y por su constancia frente a los retos de la vida. Felicidades Camincha! Y el próximo año, invítame a tu cumple pues!