domingo, 31 de octubre de 2010

Cosas Simples


Últimas horas de Octubre y algunas cosas buenas han sucedido desde mi anterior post hace dos semanas.

Lo primero: Aquella carta que estaba esperando con ansias llegó dentro del plazo indicado a las manos de la carismática Sra. Marissa, lo que significa que me dan permiso para cruzar el charco y participar, junto a otros voluntarios y miembros del IEEE, de una capacitación del TISP, un programa que busca fomentar en los estudiantes de las escuelas secundarias el interés por continuar sus estudios en programas profesionales de ciencias e ingeniería. Antes de esto, haré un paréntesis para visitar a mis dos pimos, Isa y Her, a quienes no he vuelto a ver desde octubre de 2006 cuando visitaron Lima e hicimos deporte de aventura trepándonos a las entonces llamadas (y todavía vigentes) "combis asesinas". También tendré la suerte de conocer a mi sobrina Illari, y de ver juntos a Pocoyo en la TV y cantar la canción de los cacahuates de Bob Esponja.

Lo segundo: El domingo pasado comí torta de chocolate bañada en crema de Moca junto a mi ahijadito que cumplió 3 años. Puré con Asado en el almuerzo y Arroz Chaufa en la cena, ¿qué más se puede pedir en un solo día? Mi pima Chanicita tiene la respuesta: Una manzanilla bien caliente una noche sin novedades. ¬¬!

Lo tercero: Mi hermano cumplió 15 años. Lleva 3 años viviendo conmigo y desde entonces no ha hecho más que sorprenderme con su actitud hacia la vida. Los días en que era un ogro renegón y gritón llegaron a su fin para dar paso a un ser más comprensible y motivador. Ahora tengo un amigo más con quien conversar y compartir lecturas.

Lo cuarto: Ayer retomé el contacto con Keka Flores, una de mis mejores amigas de la adolescencia, a la que conocí mientras integré una academia de danzas folkloricas en Pisco. Eran las 11am cuando apareció en el MSN contándome que acababa de levantarse de su cama debido a la juerga por el cumpleaños de Erick, su esposo y mi pata a la vez. Aún con las legañas en los ojos me dijo que este fin de semana volvería a bailar en un escenario, tal vez un Tondero, eso le sugerí yo. Hemos intercambiado números telefónicos y, antes de despedirnos, me ha prometido saludar a sus padres de mi parte y yo he prometido visitarle durante el verano del próximo año.

Lo último: Un proceso de toma de decisiones está en marcha. Algunos cachivaches que guardo ya no seguirán conmigo, es hora de despedirme de ellos, es necesario reservar un espacio para lo que viene. Todo parece tener consistencia con mi Manual para Ser Felíz. Nuevos objetivos se asoman, creo más en mí y quiero que más cosas simples sigan sucediendo sin que se las lleve el viento.

domingo, 17 de octubre de 2010

Recuperando la fé


Hace un par de semanas le preguntaba a la amapola imaginaria de mis sueños si volvería a verte. Y ninguna respuesta obtuve. Ingratos momentos insistían en volver a tener protagonismo en mi historia, como intentando darme esa respuesta que aún busco. No puedo evitar pensar en tí y notar que tu imagen está más clara que nunca cada vez que te busco en los archivos de mi memoria. Estás allí. Frente a mí. Diciendome eso que quiero escuchar con un suave parpadeo de tus ojos. Tan real durante mis sueños, tan ausente cuando despierto. 

El destino parece obligarme a retroceder y a distanciarme de tí, en cambio, mi razón me anima a seguir nadando contra la corriente. Hoy sin querer busqué dentro de mí y he encontrado mi grano de fé!, ese preciado argumento que me fue dado por grandes amigos y que guardaba en el rincón desordenado de los obsequios sin terminar de comprender lo valioso que me resultaría en momentos en que pareciera que el sol se quedó dormido y que no habrá amanecer. Sobrellevar mis madrugadas es más fácil ahora, me basta una buena lectura antes de dormir y los cantos de mi vecino gallo para ponerme de pie y asegurarme de tener agua caliente para darme un baño y reencontrarme con el cielo tétrico y gris de la ciudad. Gracias a mi fé, he vuelto a disfrutar de los viajes en "Los Chinos" entre mi casa y el trabajo, de las caminatas diarias, del silencio perturbador de mi teléfono celular, del caprichoso clima de octubre. Y estoy seguro que gracias a esta fé, me regalaré una oportunidad para retomar un proyecto que ahora descansa debajo de una ruma de diccionarios en los que no fui capáz de encontrar el significado de las palabras clave.

Pues, manos a la obra: Debo poner en práctica lo aprendido de mis errores, debo agregar paciencia a mis próximos días mientras espero que una carta complete su viaje y llegue a su destino a tiempo, debo hacerme un espacio esta semana para tomarme otro café contigo, debo confirmar que asistiré a mi cita mensual con el arte y la cultura... y sobretodo debo implementar algunas acciones para continuar con mi proceso de ser mejor persona. ¿Por dónde empiezo? ¿Alguien tendrá algún recetario parecido al de Nicolini?

martes, 28 de septiembre de 2010

Carmencita estuvo de Cumple!


A Carmencita no le gusta celebrar su cumple, pero bien que se comió la torta solita y nos envió por email la foto de agradecimiento al siguiente día para provocarnos envidia dulcera. Ya no tiene un móvil para que la llamen mientras está de vacaciones (la llamé por su cumple pensando que iba a colgarme antes de terminar de decir “Feliz Cumpleaños” pero... el móvil lo había dejado en su oficina y Fabiolita me contó que estaba incomunicada y que no había mandado torta para sus "hij@s" en Saga Falabella del Centro de Lima), ahora usa el MSN para chatear, tiene su laptop y una cuenta en Facebook para publicar todas las fotos que no le dejan poner en su revista. Claro! Tiene una revista en la que publica sus fotos de las actividades en las que participa, y alguna vez publicó una foto de nuestro equipo de trabajo y otra foto de mi cumpleaños del 2008 con mi gran torta de chocolate! Por cierto, el año pasado recibí la misma riquísima torta retratada en una foto ¡O_o!

A pesar de que no le gusta celebrar su cumple, ella no vacila en ser partícipe de la celebración de los cumpleaños de sus "hij@s" o ser parte de toda actividad que busque mejorar el clima laboral, no duda en usar spray de serpentina líquida para ponerle color a los uniformes de trabajo (tal como le pasó a Rafael y a Jeannina) al ritmo del "Japi Bersdei" más desafinado que se entone en ese momento. Hace poco fue parte de la celebración por el "Día del Orgullo" (nada que ver con el día del orgullo gay) y no dudó en armar sus 200 banderitas de cañita de plástico y papel de lustre verde. No contenta con ello recitó una décima de autor desconocido para arrancar una sonrisa a los presentes a ritmo de cajón peruano.

Si ella fuera candidata a la alcaldía su símbolo sin dudas sería "el pito", porque simboliza la alegría y el buen estado de ánimo, llama a la atención de los demás cuando se les quiere comunicar alguna idea, y advierte del peligro (así dice ella). Carmencita no conoce imposibles, para ella todo es solucionable “en este instante!” y no después, excepto las odiosas tareas del recordado Siebel (un sistema de gestión de solicitudes) en el que supongo debe tener aún algunas banderitas de color rojo que no tardará en mandar como regalo a Jeannina o Fabiolita en los próximos días.

Para terminar, solo quiero reiterar mi aprecio a “Camincha” por su don de servicio a los demás, por su gran sentido del humor y por su constancia frente a los retos de la vida. Felicidades Camincha! Y el próximo año, invítame a tu cumple pues!

sábado, 11 de septiembre de 2010

Yo quiero ser como tú



Esa fue la frase que repetí mentalmente muchas veces el último miércoles durante la ceremonia de entrega del Premio Adulto Mayor Prima AFP, en su cuarta versión, en la que se reconoció la brillante trayectoria de vida de 9 simpáticos abuelitos.

Fue una noche inspiradora en todo sentido: la guapa Claudia Cisneros haciendo de maestra de ceremonia, la lección de vida de estos abuelitos haciendo emocionar a los asistentes hasta las lágrimas, el final de la noche con un tondero y una marinera norteña, el coctelito de fresa y las empanadas, wow!. Los videos que mostraban parte del quehacer diario de los galardonados transmitían su mejor disposición hacia la vida, su determinación, su entrega, el amor a su familia y a su patria, pero sobretodo su gran sentido del humor. Todos ellos habían demostrado haber luchado día a día por alcanzar sus ideales a pesar de las adversidades y haber encontrado en el amor a los suyos su fuerza y motor para levantarse y continuar mirando hacia adelante. Entre ellos se encontraba Oscar Avilés, la Primera Guitarra del Perú, quien no dejaba de agradecer a Dios por haberle permitido llegar tan lejos en su carrera artística, por haber compartido los escenarios con tan extraordinarios cultores de nuestra música, por el cariño del público y el amor de su familia. De más está decir que, en algún momento me gustaría aprender a tocar la guitarra, pero antes debo hacerme de una no? (Pequeño detalle) De igual modo, yo quiero ser como tú, Avilés! Y aunque no quiero tocar música criolla (esa prefiero bailarla), quiero tocar baladas y quiero seguir siendo agradecido con Dios cuando pasen los años. Quiero comprometerme más con el servicio social y seguir el ejemplo de Adriana Rebaza, fundadora del Instituto Nacional de Rehabilitación que lleva su nombre, quien impulsó la conformación de la primera selección de deportistas especiales en el Perú y desde entonces no pierde su norte: brindar atención especializada a las personas con discapacidad para colocarlas en condiciones de competitividad en la sociedad.

 Otro de los galardonados de la noche fue José Parodi, el creador de los helados de lúcuma Ovni de Chilca bajo el slogan "Un producto extraterrestre", esos que tienen la preciada fama de conquistar los más exigentes paladares. Qué rico! (yo aún no los he probado, chess!) Después de esto no me queda otra cosa que prometerme dar un paseo por alguno de los establecimientos comerciales donde ya los venden y comprarme un envase de un litro! Dado que estamos casi en primavera, no creo que esto le haga mucho daño a mi garganta. Anoto el número de pedidos por si las moscas y dejo de lado estas líneas antojadizas para continuar…

El último en la lista de premiados fue José Valdez, a quien tengo la suerte de conocer personalmente y admiro por su determinación en el logro de sus ideales. Me quedo con su frase "el que no se ríe de sí mismo y de los demás, ha perdido la mitad de su vida". Después de esto me prometo poner en práctica más a menudo sus palabras y me reiré más de mi hermano al llegar a casa, me miraré al espejo -el de mi ropero, porque es más grande- y me reiré de mí, me reiré de mi gran amigo Paulo y les explicaré porqué, y luego les pediré que se rían de mí! Eso quiero: ser como ustedes.

martes, 7 de septiembre de 2010

Como si fuera la primera vez...


... Lo sé (y aunque algunos de ustedes -los que leen estas líneas- no). Ya me había aventurado hace un par de años a escribir un blog, y esta vez, siento el mismo nerviosismo en este segundo intento como si estuviera delante de una gran roca cinco veces más grande que yo: me siento intimidado, tengo roche, surgen dudas sobre mi conocimiento de las reglas ortográficas y hasta un poco de miedo. Varios días vacilando entre el título y la pertinencia del contenido hicieron que pase varias horas sentado frente a mi PC oyendo música, viendo algunos videos del YouTube y desgastando la parte interna de mis cachetes a puros mordizcos (un claro síntoma de la ansiedad) hasta que apareció en mi cabeza la expresión matemática que tantas veces habían escrito mis profesores de la universidad al final de la demostración de algún teorema: l.q.q.d., Lo que queda demostrado o lo que queríamos demostrar. Y no fue por pura casualidad, sino porque al repasar rápidamente los últimos acontecimientos de mi vida sentimental (si es que en realidad la tengo ¬¬')  acababa de comprobar que Lilo tuvo razón al advertirme con su frase: "el que demuestra hambre se queda sin comer". Ja! Casi casi podía ver su rostro al lado derecho de mi cabeza diciendo "ya ves? lo que queda demostrado!", luego de haberme espiado pacientemente mientras ponía en marcha mi plan "demostrar que no tengo hambre, y conseguir una invitación a la cena". Se me ocurrió entonces que, ese podía ser un buen nombre para este blog, por lo que, no dudé en ponerlo en mi nick del MSN para tenerlo a la mano (no vaya a ser que mi frágil memoria osara extraviarlo por pura casualidad).

"@jose.duran - lqqd!" fue mi nick durante algunos días, luego de los cuales dejó de gustarme. ¿Qué  teoremas iba a demostrar yo en este blog? Bah!. Inmediatamente empecé a balbucear algunos nombres que podían derivarse. Así, llegué a concluir que el nombre de este blog sería "Lo que quiero escribir". ¿Y por qué? -me pregunto yo mismo- Porque de lo que quiero ocuparme es de escribir sobre todo aquello que me provoque, sin temores, sin roches, sin tener mis manos frías sobre el teclado en invierno. No quiero perder tiempo ocupándome de la consistencia entre lo que escribo y lo que transmito con el título. Quiero que las cosas sean simples para mí y para los demás, quizás la simplicidad de la vida pueda llevarnos a reencontrarnos con nosotros mismos. Quiero escribir lo que me dé la gana, o más bien, "lo que quiera escribir".

Mi objetivo en la vida es "ser auténticamente libre" en el más amplio de los sentidos. Me lo propuse un domingo de Febrero de este año y hasta ahora creo estar por buen camino. Auque me pasa que, cada vez que creo haber encontrado mi propia definición de la auténtica libertad confirmo que se puede llegar aún más allá -no se entienda "ir al más allá", eso es otra cosa-. En mi camino hacia el logro de este objetivo llegué a comprender que, la razón por la que algunas veces hay que detenerse y retroceder es porque hace falta tomar impulso para llegar más lejos. No es malo retroceder un paso si luego tendrás la oportunidad de avanzar dos. En ocasiones es saludable disminuir la velocidad  de nuestro paso por la vida y hasta detenerse por un rato para mirar alrededor. Pensando así es como quiero continuar viviendo, sin prisa, sin temor a equivocarme, con el viento soplándome en la cara, con la seguridad de que se cumplirá aquel pronóstico de lluvias y con la música presente en cada momento, y por qué no, de la mano de ese alguien con quien pueda sentir que cada beso es como si fuera el primero, tal y como sucede en la película de cuyo título me apropié para encabezar este post.

Bienvenid@s a este espacio!