domingo, 17 de octubre de 2010

Recuperando la fé


Hace un par de semanas le preguntaba a la amapola imaginaria de mis sueños si volvería a verte. Y ninguna respuesta obtuve. Ingratos momentos insistían en volver a tener protagonismo en mi historia, como intentando darme esa respuesta que aún busco. No puedo evitar pensar en tí y notar que tu imagen está más clara que nunca cada vez que te busco en los archivos de mi memoria. Estás allí. Frente a mí. Diciendome eso que quiero escuchar con un suave parpadeo de tus ojos. Tan real durante mis sueños, tan ausente cuando despierto. 

El destino parece obligarme a retroceder y a distanciarme de tí, en cambio, mi razón me anima a seguir nadando contra la corriente. Hoy sin querer busqué dentro de mí y he encontrado mi grano de fé!, ese preciado argumento que me fue dado por grandes amigos y que guardaba en el rincón desordenado de los obsequios sin terminar de comprender lo valioso que me resultaría en momentos en que pareciera que el sol se quedó dormido y que no habrá amanecer. Sobrellevar mis madrugadas es más fácil ahora, me basta una buena lectura antes de dormir y los cantos de mi vecino gallo para ponerme de pie y asegurarme de tener agua caliente para darme un baño y reencontrarme con el cielo tétrico y gris de la ciudad. Gracias a mi fé, he vuelto a disfrutar de los viajes en "Los Chinos" entre mi casa y el trabajo, de las caminatas diarias, del silencio perturbador de mi teléfono celular, del caprichoso clima de octubre. Y estoy seguro que gracias a esta fé, me regalaré una oportunidad para retomar un proyecto que ahora descansa debajo de una ruma de diccionarios en los que no fui capáz de encontrar el significado de las palabras clave.

Pues, manos a la obra: Debo poner en práctica lo aprendido de mis errores, debo agregar paciencia a mis próximos días mientras espero que una carta complete su viaje y llegue a su destino a tiempo, debo hacerme un espacio esta semana para tomarme otro café contigo, debo confirmar que asistiré a mi cita mensual con el arte y la cultura... y sobretodo debo implementar algunas acciones para continuar con mi proceso de ser mejor persona. ¿Por dónde empiezo? ¿Alguien tendrá algún recetario parecido al de Nicolini?